Concurso
Cuando el miedo nos vuelve fuertes
- Autor:
- Keyla
- Fecha de subida:
- 11-06-2009
- Tags:
- lisbeth salander millenium miedo
- Votos:
- 36 votos
- Lecturas:
- 693 veces
- Comentarios:
- 0
Lisbeth Salander tenía tan sólo 12 años y ya estaba convencida de que enamorarse era una auténtica mierda, y un peligro para la salud. Prácticamente, desde que tenía uso de razón, cada noche de su vida había sido un auténtico infierno. Cada noche, una pesadilla en la que Zalachenko aparecía en su hogar por sorpresa, y cuando ella despertaba, su madre había sido asesinada por un “cabrón hijo de puta que odiaba a las mujeres”. Esa era la frase que ella siempre usaba para referirse a su padre, un hombre que no respetaba a nadie, que se consideraba el ombligo del mundo para hacer y deshacer a su antojo. Él aparecía por casa cuando le venía en gana, e igual que había llegado, volvía a desaparecer, sin aviso ni justificación. Lisbeth no era tonta, y por muy niña que fuese era muy receptiva a todo lo que ocurría a su alrededor. Sabía que a su padre, su madre le importaba una mierda, y que su hermana y ella, directamente eran un estorbo para él. Sólo aparecía por casa cuando buscaba un poco de sexo, y luego volvía a desaparecer. Así era Zala. Y a Lisbeth le daba miedo. No por ella misma, ya que él la ignoraba todo lo que podía; sino por su madre, a quien Lisbeth adoraba, y Zalachenko, durante el tiempo que pasaba en casa se desahogaba con ella. Le metía brutales palizas, como si por ser su mujer fuese da su propiedad. Nunca se arrepentía, ni temía si quiera haberse pasado más de la cuente. Le era indiferente la vida de su mujer, él iba a lo que iba.
De apariencia, Lisbeth podía parecer una chica fuerte, dura. Por dentro, se moría de miedo, solo de pensar que él podía llegar en cualquier momento. Se despertaba en mitad de la noche, empapada de sudor, y agradecida de que sólo fuese un sueño… pero, no siempre era un sueño. Y cuando no lo era, sufría largas noches de insomnio, despierta, alerta de todos los sonidos de la noche. Siempre atenta, no fuese a ocurrir algo que no tuviese solución, algo… como lo que finalmente ocurrió. Eso es a lo que Lisbeth llamó “todo lo malo”.
Una madre ingresada, que no se recuperaría nunca, una serie de años ingresada en un psiquiátrico, soñando con una cerilla y un bidón de gasolina, una adolescencia perdida, y una enorme sed de venganza, convirtieron a Lisbeth en lo que es hoy día. Y no hay día y noche que no piense para sí: “Zala, pagarás por todo. Juro que pagarás”.
Más relatos
-
Los hombres que amaban a Cthulhu
- hellrose place
- Votos:
- 13 votos
- Vista:
- 410 veces
- Comentarios:
- 0
-
El caso Lundef
- Eldemo
- Votos:
- 83 votos
- Vista:
- 1027 veces
- Comentarios:
- 4
-
A las 3.47
- larubia
- Votos:
- 1 votos
- Vista:
- 325 veces
- Comentarios:
- 0
-
El último recuerdo
- Lestat
- Votos:
- 11 votos
- Vista:
- 542 veces
- Comentarios:
- 0
-
Los 7 problemas del Milenio
- soyleyenda
- Votos:
- 1 votos
- Vista:
- 343 veces
- Comentarios:
- 0
-
Saw
- Nayru_Skywalker
- Votos:
- 9 votos
- Vista:
- 358 veces
- Comentarios:
- 0
-
Venganza
- eferpal
- Votos:
- 8 votos
- Vista:
- 289 veces
- Comentarios:
- 0
-
Usar con precaución
- Tifa
- Votos:
- 15 votos
- Vista:
- 384 veces
- Comentarios:
- 4



Últimos comentarios
comentar